PRC de 1962: El Plan regulador que logró imaginar al Concepción del futuro

Desde el asentamiento en su actual ubicación en 1752, muchos son los instrumentos que han normado el desarrollo y crecimiento de Concepción. Simples planos en sus comienzos, con el paso de los años se fueron complejizando, transformándose en los hoy conocidos Planes Reguladores Comunales (PRC) que definen la forma en que la urbe se desarrolla y evoluciona.

De todos ellos hay uno que destaca en particular: el PRC de 1962, catalogado por muchos como el ejemplo de lo que es un buen plan.

Para averiguar un poco más sobre este PRC conversamos con el arquitecto y jefe de la Unidad de Estudios y Proyectos de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la UdeC, Ricardo Utz Barriga, quien nos contó algunas de sus particularidades.

¿Por qué se decide elaborar el PRC de 1962 y que visión de ciudad buscaba plasmar?

Este plan apareció como respuesta a una época de galopante modernización del país, en donde la industria tenía un papel predominante. Pensemos que era la época de Huachipato, la creación de la CORFO y otras expresiones que se traducían en  espacios para el establecimiento habitacional. Se pensaba que las ciudades crecerían rápidamente y el parque automotriz podría llegar a ser un problema. Era la época del auge de una nueva línea de pensamiento urbanístico y arquitectónico: el “modernismo”. Dicho movimiento tenía insignes arquitectos europeos que hablaban de la “ciudad funcional”, del ordenamiento de sus zonas (zooning), se hablaba de la higiene de las ciudades,  todos conceptos que encarnaban ideas de progreso.

¿Por qué se considera como un ejemplo de buen PRC a éste en particular y qué le destaca?

Este plan comenzó a elaborarse antes de 1960 y estuvo a cargo de dos destacados arquitectos chilenos, Roberto Goycoolea y Emilio Duhart, ambos premios nacionales de arquitectura. Como “amarga anécdota”, se recuerda que estaban en plena faena de elaboración del plan regulador cuando sobrevino el terremoto del ´60. La catástrofe modificó inmediatamente la programación del trabajo, pasando a ser el plan regulador, el instrumento que guiaría la reconstrucción de Concepción. El plan entraría en vigencia recién en 1962. Paralelamente, se iniciaría la elaboración de un plan regulador intercomunal, ya que se reconocía que Concepción, Talcahuano, Penco, Coronel y el resto de los asentamientos aledaños, debían concebirse y planificarse como una sola unidad.

Lo relevante del plan del ‘62 es que fue capaz de ser suficientemente anticipativo y reconocer las fortalezas y debilidades de la ciudad y tener una clara postura frente a ellas. Para mí, el plan regulador de 1962 es la matriz del Concepción actual.

¿Qué tipo de cosas relevantes a su juicio consideraba este plan?

Los planes anteriores al de 1962, concebían las manzanas todas iguales sin matices al interior del casco urbano. El Plan Regulador del ’62 establece avenidas anchas como Chacabuco o Paicaví aportando una jerarquía a la trama urbana. Entre los valores que rescata de Concepción está su escala humana, como ciudad recorrible a pie, integrando  sus valores naturales.

Concebían una ciudad para el peatón y buscaron separar, en lo posible, los automóviles de las personas. Para ello, se planteó el uso del interior de las manzanas, que hasta entonces permanecían vacías, con construcciones sólo en su perímetro. Esta idea se tradujo en la creación de varias galerías comerciales, que terminaron constituyéndose en un sistema integrado para el tránsito peatonal, que protege de la lluvia y hoy es un elemento muy característico de nuestra ciudad.

Otro elemento de relevancia es que el plan proponía trasladar el centro cívico: la intendencia, los edificios públicos, la municipalidad, a las orillas del Río Biobío, para valorar ese atractivo natural. En ese momento ello no se tomó en consideración, pero hoy en día podemos ver cómo, poco a poco, se ha ido configurando el centro cívico junto al río, que los arquitectos Goycoolea y Duhart concibieron hace 60 años atrás.

¿Qué ejemplos o lecciones debiésemos tomar de ese plan pensando en un nuevo PRC para Concepción?

Pienso que se debieran tomar y enriquecer algunas ideas del plan de 1962. Ya no pensar en vías peatonales, sino en áreas centrales libres del automóvil. Pensar en nuevos y modernos sistemas de transporte, como un metrotren que recorra la ciudad; que se integre el cerro Caracol y las lagunas a la vida urbana como latamente repetimos una y otra vez.

Cuando se elaboró el Plan Regulador de 1962 no existían normas de participación ciudadana como las que existen hoy. Desconozco los grados de participación que pudo haber tenido, pero claramente, es un instrumento técnico que interpretó cabalmente lo que la ciudad necesitaba. Creo que hoy debemos buscar los equilibrios entre lo técnico y lo participativo. No podemos abandonarnos a la simple incorporación de ideas fáciles que adquieren popularidad alimentadas por los medios de comunicación, como tampoco se pueden hacer planes, que involucran a toda una comunidad, encerrados entre cuatro paredes.

Por último, creo que tenemos una deuda con la ciudad:

Después de cada terremoto, Concepción tuvo un nuevo Plan Regulador. Lo tuvo el año 1948, luego del terremoto de 1939; lo tuvo después del terremoto de 1960, con el plan de 1962 y pienso que estamos en deuda con un nuevo plan regulador como respuesta al terremoto del 27/F de 2010.