“Me veo en 10 años con un transporte público de buena calidad, donde exista un Parque Ecuador con un teleférico y más estacionamientos para bicicletas”

Docente de filosofía del Liceo Domingo Santa María y por segundo período presidente de la JJ.VV. General Baquedano, Miguel Alfonso Gómez Parra es un dirigente al servicio de su gente a tiempo completo, que reparte su vida apoyando a sus vecinos tanto en los estudios como en otros aspectos del diario vivir. Enamorado e hincha absoluto de su barrio, en donde vive desde los 10 años, conversó con nosotros para contarnos lo que le gusta y no tanto de Concepción y cómo sueña la ciudad y su barrio en el futuro.

Según su visión, ¿qué cosas buenas tiene Concepción?

“Tiene hartas cosas buenas. Es una ciudad universitaria, que tiene bibliotecas, librerías, un Parque como el Ecuador y tiene avenidas preciosas. Yo nací con la cultura del centro, me gusta codearme con la gente, ver, conversar, soy ese tipo de ciudadano. Esa es una de las cosas que alabo de Concepción que, aunque es grande, no ha perdido su identidad.

Además, tiene mucha actividad universitaria y cultural. Antes de la pandemia era cosa de mirar el diario y ver que había teatro, cine, exposiciones, ferias. El mismo Teatro del Biobío es un gran aporte a la ciudad, Concepción tiene movimiento artístico.

También me gusta que es caminable. Desde mi sector se puede, por ejemplo, llegar caminando al centro y regresar, sin ningún problema”.

¿Y qué cosas no le gustan o cree que hay que mejorar?

“No me gusta el maltrato a la ciudad, no entiendo el rayado eterno de las calles, siento que falta una cultura del cuidado de los edificios y del patrimonio. Hay enajenación de edificios antiguos y debiera haber una protección de ellos, dejar un espacio, dejar unos barrios, y que se cuiden en el tiempo.

Por otro lado, veo que en la ciudad conviven distintos grupos, pero que no se comunican y hacen falta espacios o lugares en los cuales converjan las generaciones. No existe algo que nos aglutine y eso nos haría muy bien.

Otro defecto es que no tenemos un transporte urbano, un tranvía, con recorridos que nos permitan conocer la ciudad misma, sus rincones, sus barrios más importantes, como tienen todas las ciudades grandes de Europa, con circuitos que unan las universidades o conecten los parques. En el fondo, se trata de pensar en una ciudad con un sentido más turístico”.

¿Cómo sueña el Concepción del futuro?

“Con los tranvías que permitan conectar distintos lugares y no privilegiar solo el mundo de la bicicleta, sino que se combinen las dos cosas. Me veo en 10 años con un transporte público de buena calidad, donde exista un Parque Ecuador con un teleférico y más estacionamientos para bicicletas. Y con más parques o micro parques que nos permitan encontrarnos, porque estamos muy al debe con el metraje de áreas verdes en la ciudad. La gente necesita un espacio para respirar, aunque sea con mascarilla; caminar, salir de la casa o el departamento, eso es una gran lección que aprendimos ahora. Necesitamos una ciudad preparada para lo que viene.

También sueño con que se esparzan los museos, que se instalen en todos los barrios ojalá. Eso es también proyección turística y cultural. Y en cuanto a mi barrio, me encantaría que contásemos con una sede que funcionara como un verdadero centro cultural, con una radio comunitaria, una biblioteca, con talleres de poesía, de literatura, cine, etc., donde todos tengan cabida.

Finalmente, como somos considerados un sector patrimonial, espero se ejecuten proyectos bonitos como el pintado de las casas, diseñado por un gran artista, un arquitecto, con colores llamativos, no sé, un Valparaíso chiquitito aquí, que hubiese un esfuerzo y se hiciera algo pintoresco; algo llamativo que invite a visitarnos”.