“Sueño con un Concepción absolutamente conectado”

Sandra Pérez, presidenta JJVV Collao.

La vecina de Collao revindica el rol de los dirigentes sociales, como receptores de las inquietudes de la comunidad y mensajeros hacia las autoridades.  

Oriunda de Tomé, pero avecindada en Collao desde 1985, Sandra Pérez dedica parte importante de su tiempo a una labor que le apasiona. Desde 2006 es parte de la directiva de la Junta de Vecinos de Collao, de la que fue “socia fundadora” y que nació cuando, junto a otros vecinos, se organizaron para superar el desastre ocasionado por las intensas lluvias de ese año, que provocaron graves inundaciones por el desborde del Río Andalién y del Estero Nonguén. Este año fue electa como presidenta de esta organización y, desde esa mirada dirigencial y de mujer, conversó para contarnos cómo ve y cómo sueña su ciudad. 

¿Qué cosas le gustan de Concepción?

Concepción a mí me encanta. Somos la segunda ciudad más importante después de Santiago, reconocidos por nuestras universidades, por nuestra historia y cuna de destacados personajes del arte, la música y del deporte. Pero lo que más me encanta, es la versatilidad del paisaje. Tenemos cerros, lagunas, parques, ríos, contamos con importantes espacios verdes y no todos pueden decir lo mismo.

Me gusta además lo centralizado y cerca que está todo. Aquí la gente puede ir a trabajar y puedes ausentarte un minuto para ir al médico o al colegio de tus hijos y luego vuelves y en 10 minutos estás en la pega. Eso ayuda a que te puedas desarrollar profesionalmente, como madre, y como dueña de casa también.     

En la parte urbanística creo que Concepción ha crecido. Yo diría que, en estos últimos 10 años,  tenemos construcciones modernas, algunas manteniendo nuestro patrimonio arquitectónico.

¿Y qué problemas cree que hay que mejorar?

En Concepción las calles son antiguas, angostas, incluso tenemos calles con adoquines. Las veredas están en muy malas condiciones, el centro colapsa, faltan más ciclovías. En este último punto, creo que nos falta más educación vial como penquistas en general, porque los automovilistas no respetan mucho las ciclovías e incluso los ciclistas son pocos respetuosos.

También pienso que a Concepción le falta crecer hacia el lado del casco antiguo. Me refiero a calles como Heras, Rozas, Manuel Rodríguez, donde deben tener mejores calles, parques, más arbolitos. Y tenemos que pensar más en los espacios públicos para los adultos mayores y para los niños, donde ambos puedan disfrutar, salir.

En Collao, en tanto, tenemos problemas relacionados con el tema vial, porque hay una única calle  para salir hacia el centro y hacia otras comunas. Entre las 7 y 8 de la mañana esa vía se satura, pero afortunadamente esto se soluciona este año, porque comienzan los trabajos del proyecto de ensanche de Avda. Collao.

Desde su visión como dirigente ¿cómo cree que se podrían subsanar esos problemas? 

Precisamente involucrándonos a nosotros, que representamos la voz ciudadana, haciéndonos participes de reuniones cada vez que se levanta un proyecto, pidiendo nuestra opinión. Si eso se hiciera, podríamos llegar a desarrollos de muy buenos proyectos donde todos quedemos contentos.

Nosotros somos receptores de las inquietudes de todos los vecinos y también los mensajeros, los que transmitimos dichas inquietudes y, en ese sentido, tenemos un rol clave.

¿Cómo sueña al Concepción del futuro?

Desde la perspectiva de mi sector (Collao), sueño un Concepción absolutamente conectado, con mejores calles, tal vez contar con una segunda avenida como Los Carrera, pero más al norte que mejore esa conectividad. Además, con espacios públicos que permitan tener adultos mayores más integrados a la sociedad.

También una ciudad que atraiga a turistas, con alternativas, con proyectos para que los vecinos se entusiasmen en generar más restoranes, hotelería.

Sueño con eliminar toda esa cablería tan fea que todavía existe, entre poste y poste, especialmente en el centro y donde haya una norma de construcción o ley, que establezca que todo el cableado sea subterráneo y sacar lo antiguo que aún queda a la vista.

Finalmente, tengo esperanzas de que, en algún momento, cambiemos nuestra cultura y logremos tener un Concepción limpio, que cuidemos lo que tenemos.